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"Las nubes no son esferas". Inauguración de la exposición de Jasone Miranda-Bilbao

Fecha
viernes, 25/09/2026

Horario: 19:30h

Lugar: Espacio Alexandra

Organiza: Espacio Alexandra

Precio: Entrada libre hasta completar aforo.

Espacio Alexandra inaugura la exposición "Las nubes no son esferas", de Jasone Miranda-Bilbao, el viernes 25 de septiembre a las 19:30h. La muestra se podrá visitar hasta el 13 de noviembre.

Para su exposición en Espacio Alexandra, Jasone Miranda-Bilbao presenta un grupo de esculturas de pared y collages que parecen meticulosamente descuidados. En ellos reaparecen algunas de las cuestiones que atraviesan su práctica desde hace décadas: la relación entre las dos y las tres dimensiones, el uso de materiales esotéricos, y un lenguaje visual situado entre el minimalismo y el grunge.

Desde hace más de treinta años, la práctica de Miranda-Bilbao se desarrolla entre la creación artística y el comisariado, entendidos no como disciplinas diferenciadas, sino como dos formas de la misma investigación. Formada como artista en Winchester School of Art, Chelsea College of Art and Design, y Goldsmiths College, y con una trayectoria que transcurre entre Londres, el País Vasco y Nueva Delhi, entiende el arte menos como un medio de representación que como una forma de estar en relación con el mundo. Es cofundadora, junto a María Goirigolzarri, de la Arrietan Biennial (Arrieta, Bizkaia) y actualmente desarrolla su labor curatorial en la Thapar Gallery (Nueva Delhi).

Sus fotografías, dibujos, vídeos, instalaciones y proyectos curatoriales no buscan describir la realidad, mucho menos transformarla. Generan, más bien, las condiciones para experimentarla de otra manera. Lejos de proponer un significado cerrado, la obra abre un tiempo de suspensión: un intervalo en el que la percepción se ralentiza, la atención cambia de dirección y comienzan a emerger otras formas de mirar.

En un momento marcado por la velocidad y la inmediatez, la práctica de Miranda-Bilbao reivindica la lentitud como una forma de resistencia. No exige una comprensión inmediata. Pide una atención sostenida y la disposición a permanecer en la incertidumbre, sin esperar que esta termine por resolverse en una explicación.

Su trabajo se articula en torno a lo que podría describirse como una estética no relacional, desplazando la atención desde las conexiones visibles hacia aquello que permanece latente; intensidades, afectos, fuerzas que atraviesan la experiencia sin llegar nunca a hacerse plenamente legibles. La práctica artística deja así de centrarse en la producción de objetos para ocuparse de crear las condiciones desde las que puedan surgir nuevas formas de percepción. La obra deja de funcionar como objeto o representación para convertirse en algo que modifica silenciosamente nuestra relación con las cosas.