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Los autores del libro “Los bajorrelieves de Jesús Otero” acercarán la figura de este escultor cántabro esencial en una presentación que acogerá Enclave Pronillo

• La presentación y proyección -gratis hasta completar aforo- se celebrará el jueves -7 de mayo- a las 19:00 horas.
• Enclave Pronillo, el edificio civil más antiguo de la ciudad sede de la Fundación Santander Creativa (FSC), acoge actividades culturales diseñadas por el tejido local.
• Toda la programación se puede consultar en la Agenda Santander Aúna.

04 de mayo de 2026

En el comienzo de un camino bordeado de espigas, dos manos a modo de cuna sostienen a un recién nacido. La senda continúa hasta el final del relieve. La senda es el camino de la vida”.

Esta es una de las escenas descritas en el libro “Los bajorrelieves de Jesús Otero en el Palacio de Justicia de Santander”, una publicación de Javier Gómez - Acebo y Jesús Ortiz, sobre una de las obras más importantes de uno de los grandes escultores cántabros del siglo XX.

Para acercar la figura de Otero y explorar -de cerca- estos 18 bajorrelieves que, desde 1960, lucen en los laterales de las puertas de acceso al Palacio de Justicia en la calle Alta, los autores de este libro ofrecerán una conferencia y proyectarán imágenes de cada una de estas creaciones el jueves 7 de mayo a las 19 horas en Enclave Pronillo, la sede de la Fundación Santander Creativa (FSC).

“Esta actividad es una buena oportunidad para acercarse a la obra de uno de los creadores esenciales de nuestro patrimonio cultural y comprender cómo sus relieves transforman la piedra en pensamiento y emoción”, explica Javier Gómez - Acebo, abogado, escritor e integrante de la asociación cultural Grupo Alceda.

Así, en este encuentro -abierto a todos los públicos-, “mostraremos con todo detalle y explicaremos -uno a uno- el significado de cada relieve tal y como hemos realizado en el libro”. De hecho, prosigue el autor, “desde la inauguración del Palacio de Justicia (en 1961), nadie ha podido verlos tan de cerca”. Estos relieves se instalaron en 1960, un año antes de la inauguración del edificio. De formato cuadrado y con un tema compartido que Otero conocía muy bien: la justicia.

Veinte años antes había salido de la cárcel tras sobrevivir a dos condenas de muerte por su defensa de la II República. Y aunque nació (1908) y vivió casi toda su vida en Santillana del Mar, su pueblo natal, estudió un tiempo en Madrid y pasó cuatro largos años en distintas cárceles franquistas hasta que finalmente fue indultado. 

Luz tras la piedra

Si bien algunas de sus obras, como el Monumento al Ebro en Fontibre, el Salmón de La Hermida, el Toro de Torrelavega o el busto de José Luis Hidalgo en el Sardinero, son piezas ya conocidas que han salido al encuentro de los paseantes y han sido abordadas en profundidad en otras publicaciones y escenarios, hasta la publicación de este libro no existían comentarios ni referencias sobre estas figuras que engalanan la sede judicial de la ciudad.

Por eso, este volumen “los rescata de la oscuridad e intenta explicar, por una parte, sus referencias míticas o literarias y, por otra, identificar a los amigos del escultor que le sirvieron como modelos”. En el prólogo del libro, el profesor y escritor Luis Alberto Salcines, destaca la importancia que Otero concedía a los bocetos y cómo escribía ideas sobre ellos que le surgían en el proceso creativo: técnicas, pensamientos o frases que sintetizaban la intención de aquello que quería expresar.

“La justicia realiza las conquistas morales”. “La justica es el pan del pueblo, siempre está hambriento de ella”. “Preferible es dejar impune el delito que castigar al inocente”. Gracias a este libro, menciona Salcines, “podremos ver la obra de Otero de otra manera”.

Qué ver en los bajorrelieves

La mitología grecorromana, el Antiguo Testamento y el Quijote son plenamente reconocibles en algunas escenas de los bajorrelieves. Además, este extraordinario retratista en piedra, esculpió a familiares, amigos y personas de su entorno como Jesús Cancio, su gran amigo y poeta del mar; y Balbina, “un amor en su vida”.

El museo

Meses después de su muerte, amigos y admiradores crearon la Fundación Jesús Otero y, a través de esta institución, se abrió un museo monográfico con las obras que donó a Santillana del Mar en el antiguo cuartel de la Guardia Civil y sede de la Escuela Taller.

*Imágenes de los relieves.